16.1.17

Júzgame, júzgame mucho



El semestre pasado, que es el penúltimo antes de titularme (bendito sea Cthulhu), fue demasiado estresante. Para quienes no sepan en dos semanas tuve que hace una cantidad absurda de cosas, pero de verdad absurda. Hubo un día entre todo ese mar de entregas en el que me encontré en la cocina tratando de no llorar por el estrés, literalmente quería hacerme bolita en la cama y llorar mucho por la impotencia que sentía al no saber por dónde comenzar a trabajar. Eso, amiguitos, sólo me ha pasado una vez en mis 22 años de existencia. La cosa es que de todos esos trabajos que tenía que hacer uno terminó por encantarme.

Se trataba de una prenda que debía tener un estampado que nosotros con ayuda de una fotografía debíamos hacer, obviamente la foto la teníamos que tomar nosotros por ser un proyecto final para la clase de Fotografía. El motivo que tenían para eso (o sea, el hacernos tomar una foto, pasarla a tela y confeccionar algo con esa tela) era que se les hacía más innovador y con mayor "chiste" que simplemente tomar la foto, mandarla revelar y enmarcar; además que el resultado se encaminaba más a un uso práctico en nuestra carrera. 
No les mentiré, odié la idea con cada fibra de mi ser al inicio del proyecto. Tenía tantas cosas por hacer que la sola idea de confeccionar otra cosa me parecía simplemente espantosa. Al final de todo el martirio, todo el calvario, todas esas dos semanas mierdas; terminó siendo el proyecto que más me ha gustado. 

Fue simple, tenía el cráneo en armario y había pensado ya en la pose que quería; sólo me hacía falta el modelo. Lo solicité por Facebook y el chavito que me dio unas clasesitas de escultura se ofreció. Tomamos las fotos que podría usar en su universidad, las edité y elegí la mejor. Acudí al local de sublimado para imprimir la tela y tracé los patrones para hacer una playera XL... o XXL dependiendo qué tan ridículos sean ustedes para el peso y las tallas. Compré la tela el mismo día que recogí el sublimado y fui a casa. Para entonces tenía hasta el día siguiente a las 10:00 para entregar el proyecto. Corté y me dispuse a coser. Pasó algo con mi máquina pero no entraré en detalles, la cosa aquí es que fue el proyecto más cool que he hecho bajo presión; de hecho, no es por dármelas de chingona (porque en realidad no lo soy), en hacer esa playera tardé dos horas y media, casi tres.

Al momento de revisarla nos preguntaron cosas sobre la fotografía, el proceso, el producto (ya que podías crear lo que quisieras) y entre todas esas preguntas hubo dos que me dieron mucha risa.

-Oh, mira tu playera. Está muy padre, muy metalera ¿es para tu novio?
-... Em, see...

Lo gracioso aquí es que mi novio no es metalero, ni darks, ni caga murciélagos como muchos podrían suponer. Y acuérdense mucho de esa especie de "adjetivo" que le otorgó mi maestra: Metalera.

-Y el cráneo, Eli ¿cómo lo pusiste?
-Pues, fui a mi closet, lo saqué y le dije al modelo "Sujétalo así"
-... Ah...

No sé, podría darles más detalles de ese trabajo que me encantó pero se me iría toda la entrada y no llegaría al punto que quiero tocar: Juzgar por la ropa.

Ayer salí con mi nii, tenía muchísimo sin verlo y aunque la salida dio un giro curioso al final me alegró verle de nuevo. La cosa es que quedamos en su casa, y aunque la distancia entre la suya y la mía es relativamente corta, tuve que tomar un taxi. Es que el Uber es sólo para emergencias (...).
Caminé a un lugar con mayor tránsito vehiclar, dejé pasar un par de taxis porque detrás de mí estaba una familia numerosa y una mamá con su bebé. Al tercero lo detuve y subí.

Lo conducía un chico gordito de unos veintitantos, venía escuchando rap en español. De ese rap que todo es bandas, putazos y cantarse el tiro. Durante varios minutos, a mitad del tráfico, me vio de reojo; su mirada fue de arriba hacia abajo y una vez que terminó ese pequeño análisis creyó pertinente cambiar de estación a una de rock en inglés. ¿Quieren saber por qué lo hizo? Fue sencillo, llevaba la playera metalera. 

Así es, esa playera ayudó a que, sin yo decir absolutamente nada, el chavito quitara su rap de clicas y vergazos a música más amena. Si bien pudo haber puesto black metal noruego o algo así por el aspecto de la playera (porque la foto realmente parece portada de alguna banda metalosa) en el camino fui escuchando una canción de Bryan Adams. Creo que era la de Please forgive me. 

Fue la única vez en la que pensé "Muchas gracias, amiguito, ojalá más personas fueran así de acertadas al juzgar a alguien por la ropa".

-Miucha-