11.4.10

Retomando la escritura desde hace mucho, mierda los dedos se me entorpecieron...

Seep hoy no hay crítica, y supongo que mi súper-macro-pitero acontecimiento en el hotel no cuenta ya que sí trataba de mi vida lo sé, pero igual despilfarré mierda sobre algo ¿no?.
Me disculpo por no publicar nada aquí ni en el blog Loli-palace, sobre todo contigo Oneechan ya que la única entrada que hay ahí está hecha por tí, pero de verdad, el hotel me consumió todo, ya terminó el trabajo y creo que ahora sí podré hacer algo medio decente, cuando menos poner el atuendo báscio de una lolita o bien escribir mis chocoaventuras aderezadas con dulce y ácida crapulencia.
Este blog tiene otro premio que aún no pienso subir hasta que escriba algo que valga la pena leer, pero bueno aún así les traigo algo para que lean después de todo si se toparon con este congal, ya no de segunda si no de cuarta es porque de seguro el ocio los insitó a hecharle un vistazo a mis pendejadas.
El trabajo en el hotel fue horrendo, pero más horrendo fue lidiar con las historias de las camaristas y ni se diga con el mal parido del gerente; de habernos pagado por lo menos 30 pesos por semana (que vendría siendo con lo que rendiríamos lo del camión o comida) ni me hubiera quejado la verdad, pero ya cuando se pasaron con el trabajo que nos ponían y todavía se quejaban con nosotras ahí dejó de ser calmada la cosa. Hacer una habitación por día, estar unas cuantas horas en recepción y tal vez rondar por la lavandería (a pesar de los químicos tan fuertes que había) no hubiera sido tanto problema, claro pero como todo en esta vida, se empezaron a poner pinches mamones y especiales, sobre todo el gerente y su novio la contadora.
Comenzó su mamonería diciendo que al terminar el trabajo que nos ponían empezabamos a ponernos de desmadrosas y ruidosas, pero dígame si no mi ocioso lector, terminabamos una hora antes y lo que es peor, no podíamos salir y volver a checar a la hora de salida porque según el gerente "¿cómo voy a firmar una carta de liberación por trabajo cuando no estaban aquí? bueno se pueden ir pero me la reponen un fin de semana o otro día", hasta su léxico está del asco, ¿cómo quería él que pasaramos la hora restante? ¿sentadas sin hacer nada? está pero si bien pendejo.
La siguiente llamada de atención fue porque no podíamos andar juntas todo el día ya que teníamos que abarcar todo el hotel y no sólo el inventario que por cierto le tocaba al señor de mantenimiento o al gerente. Y donde sí dijimos ya estamos hasta la madre fue cuándo nos quedamos una hora extra por andar acomodando a 80 gentes todos unos corrientes mal-hablados a los cuales no podíamos responderles por ser clientes pero en fin, sólo nosotras ya que mientras dos subíamos maletas y asignabamos habitaciones otra compañera y la recepcionista llenaban formatos, ¿y qué hizo el híbrido de prepucio con simio del gerente? se escondió en su oficina la muy culera.
Nos puso a prueba con el inglés según el gerente, ya que tenía que hacerle una reservación a un gringo, pues su prueba era hacernos hablar para al momento de equivocarnos (ya que vió a una compañera muy nerviosa) restregarnoslo en la cara, pero afortundamente a la pendeja se le saló el teatrito ya que, el gringo sabía español jo-jo-jó. Hubo fricciones por un par de camaristas bien conchas y pinchemente huevonas que ponían de pretexto ir por toallas y su edad para no hacer nada y cargarnos la chamba a nosotras, pero claro recibir su paga semanal a toda madre. Le dijimos al gerente y seguramente le valió verga porque sus pinches camaristas lo siguieron haciendo y cuando menos en mi caso trataron de seguirle, sin éxito alguno claro está. Total que nada le parecía y sinceramente no es por ser mamona pero debió de tolerarlo ya que le salía GRATIS al pendejo e incluso a él le ahorramos muchísimo trabajo.
Otra cosa sinceramente agotadora era que las camaristas te hecharan sus rollos existenciales y lo que me resultaba un tanto perturbador era que todas absolutamente TODAS tenían la misma historia; que sin más preambulos aquí les dejo en forma de no sé, supongo que de un cuento:

Hace muchos años me enamoré, cojí, salí embarazada, no acabé ni la prepa, pasé por varios trabajos y acabé aquí limpiando semen de un retrete. Fin.

Wow, hermoso cuento que nos deja una gran lección de vida, nunca abran las piernas a lo imbécil porque terminan en el hotel Imperial.
Después de varios inconvenientes más (see hubo muchísimos más) y de escondernos un par de horas en la azotea para que no nos pusieran a trabajar más creo que llegó un momento en el cual el gerente dijo "a la verga con estas mocosas" y nos liberó lo que faltaba de nuestro servicio, bueno al menos eso quiero creer ya que el nos dijo que tendría la carta hace unas semanas y no la tenía que porque se le hacía ridículo darnosla antes de la fecha en la que en realidad debíamos terminar el trabajo asi que, el cabrón nos la tiene para mañana según eso.
No tolero siquiera verlo, pero aún así me estoy armando de paciencia para ir, y en caso de que siga sin tener nuestra carta estoy buscando un grupo de cholos mega-cabronsotes para que le partan su (putísima) madre. Luego les contaré que pasó ¿vale?.
Sólo una aviso más y ya, dentro de poco empezaré a subir un intento muy barato de novela, supongo que si la Meyer puede escribir pendejadas con mayor razón que soy bloggera puedo jo-jo-jó.
-MIUCHA-

1 comentario:

Whitesofilu dijo...

Y siempre el gerente si les dio la carta?
Espero ver el desenlace de esto o.o
Nya, no te disculpes por lo del blog, después de todo yo tampoco he podido subir nada más desde esa única entrada xD pero nomás deja salga de vacaciones (si es que salgo)y le seguimos xD

Ya quiero ver la novela *_* yush >.<!!!
Bueno al menos ya la tienes más o menos escrita o tienes la idea...no que yo, me tardo meses y meses en subir un solo capitulo...pero es más que nada por el rejodido tiempo que no me sobra ¬¬

Bueno miucha-des ^O^ esperaré la novela xD!!!

Me da miedo el cuento de las camaristas.. @_@ me recuerda algo...

Sayou ^o^!