1.10.10

Huele a uca

Conversaciones pasajeras... y peyoteras.

Tipo desconocido: Oye amiga.

Miucha: ¿Nani? (see, hablo mezcladito, ¿y qué?).

Tipo desconocido: ¿Qué horas son?.

Miucha: Las mismas de ayer, con 60 minutos cada una.

Tipo desconocido: ...

Y el tipo, aclaro, que si bien no me dijo mamona su expresión facial me lo dijo todo.

Cuando nada satisface a la gente

Tengo unos antecedentes medio extraños, cualquiera que me conozca desde mi "tierna" infancia y haga la comparación con mi persona actual se cagaría por el cambio. Quien hubiera visto mis fachas anteriores y por qué no decirlo las actuales también, dudaría mucho que mi carrera soñada es Diseño textil y que hubo un tiempo en el que traté de comportarme como se supone que alguien con esa ambición debía comportarse... 20 minutos después me harté y mande todo a la mierda. Pero por esas épocas pasó algo bueno, puse punto final a mi ya usada filosofía de "No importa qué hagas, nunca le darás gusto a nadie".

El día que salí a la calle sin maquillar ("estando en edad de hacerlo").

Ese día tuve los ojos chiquitos por la forma tan ojete en la que me despertaron. Me quitaron la cobija de madrazo y por si eso no bastara prendieron la luz de putazo.

No tuve chance de lavarme la cara porque cuando me despertaron técnicamente el auto estaba ya moviéndose, sólo me cambié y me treparon al carro. Todo el camino cada quién anduvo perdido en su desmadre, otros durmiendo y otros más tragando papitas y refrescos previamente comprados en un auto-oxxo. Al llegar a nuestro destino y bajar del auto me llevé la cagada más grande de mi vida. "¡¿Por qué no te arreglaste, que no ves que venimos de visita a casa ajena?!". Carajo.

El día que no quize ser tan "fachosa" y me puse unos lentes oscuros Ray Ban.

Fue otro de los tantos días en los que hacen planes a lo wey -y sin consultarme- y me llevan entre las patas. Francamente por ir más obligada que por gusto no le puse esfuerzo a verme más o menos "decente", sólo me cambié y me puse los lentesotes esos. Llegué y afortunadamente no la hicieron de pedo, al menos al inicio. El día se nubló porquito y yo seguía con los lentes. Ya no me molestaban, hasta los encontré cómodos, hasta que alguien llegó a cagarla preguntando "¿Por qué no te los quitas ya?". Como mentir no es mi fuerte (me empiezo a cagar de la risa al tratar de mentir...) le dije "me dió hueva teporocha arreglarme, así que no me los quito para no presumirles la grandiosidad de mis ojeras". ¿Y qué me respondió el wey? "Pinche superficial mamona".

Cuando todo en mi era metal, rock, punk y demás géneros "agresivos" de música.

Al agarrar mi mp4 y escuchar unas dos canciones e indagar en el repertorio sólo decían "no mames". Nadie apreciaba a los Sex Pistols, Queen, Grand Funk, Nightwish, entre otros y sólo por mencionar a los famosos. Me decían que esa música no era para "niñas de mi edad" y que por música así era agresiva. "Tienes gustos pinches, por música así hay gente homicida... para allá vas que vuelas".

Cuando puse una cancioncita de Madonna en el repertorio.

Sólo se limitaron a decirme "Princesa fresa" o "Niña popis"... No me jodan.

Cuando unos cristianos tocaron la puerta.

Era de esas veces en las que estaba sola en la casa, en sábado y todo pintaba bien hasta que tocaron la puerta. Abrí. Eran tres señores de pantalón y camisa de vestir, dos de ellos con lentes. A menos que vinieran a reclutarme para ser parte del equipo especial de seguridad en el Área 51 no encontraba otra explicación razonable para que llegaran a molestar exactamente en mi puerta. Me estuvieron hablando de Dios y de quién sabe cuánta creatura mágica durante 20 minutos que bien pude haber usado en estar en estado vegetativo, osea haciéndome pendeja. Le conté a mi madre y ella sólo se limitó a decir "Ps que wey, yo les paraba el pedo en seco".

Cuando les quize "parar el pedo en seco".

Con el tiempo había aprendido a evitar cristianos-tocapuertas, ya sea saliéndome de la casa en las horas en las que ellos pasaban o sencillamente dejándolos tocar hasta que se hartaran, pero un día mi sincronización fué mala.

Al abrir la ventana que da hacia la calle ahí estaban, sonriéndome y diciendo "Buenos días"... mierda.

Comenzaron su cátedra sobre Dios. Amablemente les dije que estaba ocupada y empezaron a blasfemar con que Dios no me iba a amar si no rezaba y más madres así. El tipo de hereje no me bajó, cuando definitivamente les dije "¡Me rompen las bolas, adios!" y tras decir eso cerré la puerta de madrazo.

¿Qué dijeron de mi gran hazaña en casa? "Diciéndole eso a los aleluyas, no tienes madre".

Podría seguirles con más ejemplos en los cuaes yo quedo como una extremista que no conoce el estado neutral, pero el chiste es dejarles algo nuevo, no una biblia para leer.

-Miucha-

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