7.10.10

Un viaje bastante ameno... en camión (Seguro se acabará el mundo)

Es raro que me la pase agusto cuando voy en camión y hoy fue de esas rarezas que seguramente no volverán a ocurrir, al menos no en este año... o en los siguientes 15.

Después de un hartante día en la prepa que ya de por sí es mala, me fuí caminando hasta el centro como siempre, que si se lo preguntan a muchos pues, sí es una distancia considerable. Huevones. Siempre que empiezo mi camino hacia la parada del camión que está en el centro tengo la esperanza de ver algo nuevo, pintura fresca, la construcción de algo, algún choque de autos, un atropellamiento o chance hasta la explosión de un auto-boma de algún terrorista. Pero ciertamente lo único nuevo es ver al teporocho de la plaza dormido en otro lugar del mismo. Pero en fin volvamos a este día.

Casi siempre tengo la mala fortuna de que cuando llego el camión acaba de irse lo que me hace tener que esperar junto a viejas argüenderas, o pubertos idiotas, o viejitos limosneros que piden dinero pero que casualmente están tomando café de Starbucks... Pero hoy no, hoy Luzbel se apiadó de mí, me tuvo lástima o sencillamente andaba de buenas, tan así que cuando giré en la esquina ahí estaba la ruta esperando más gente. La reconocí de lejos porque la ruta que tomo está entre las más jodidas, ustedes saben por aquello de que la gente rabalera y puerca se la pasa rallando los asientos o los vidrios.

Subí y seguía sin haber cosas relevantes, el chofer sin bañar, la gente mirando como estúpida a quienes subíamos, pubertos que creen que ir de pie significa ser más hombre, música de congal barato, todo en orden. Como cada que avanza el camión sube más gente que la que baja se llena de a madres, si se llena de a madres y voy sentada en medio o al frente no me dejan pasar, si no me dejan pasar me encabrono y por ende les grito lo que provoca que mi reputación sea más mala de lo que ya es. Por lo mismo opté por irme hasta atrás.

Ya para no hacer más largo el rollo me senté junto a un tipo em "llenito", con barbita y aire simpático, menudo contraste ya que mi aire es más bien sádico, mamón y con pequeños toques agresivos. Me puse a hojear una conexión manga y sentí que el tipo me observaba a mí y después a la revista, seguro estaba cagado de la impresión al ver que la mismísima Lala González estaba sentada junto a él. Yo seguí en mi desmadre, dentro de mí burbuja personal hasta que un "¿es la nueva entrega?" interrumpió mi concentración.

¿Saben la alegría que me dió escuchar eso? es que, cada que alguien me vé leer revistas y es hombre empiezan con un "que chichona está esa vieja", pero él no, por cortesía extraña le seguí la conversación.

Fue la hora más amena que he tenido en meses con un otaku, y digo otaku porque con demás amigos la paso bien y todo pero no es lo mismo hablar de cualquier cosa a escuchar un crítica sobre un anime en específico. Hablamos de Naruto, un tema muy tijereable si consideramos que las ganas de verlo muere al conocer a los narutardos, después seguimos con Bleach, Jigoku shojo (el dibujo del manga no me gustó), y demás. La gente nos veía raro, pareciera que hablábamos sobre sexo, alcohol y drogas de forma albañilesca, pero no.

Hace mucho que no hablaba así con alguien, alguien que sí fuera conocedor, y no, no cuenta la tipa que confundió al Lolita con el Decora. Eso de hablar con términos extraños y que te entiendan es divertido, hasta te sientes más "jappy" por aquello de no tener que dar explicaciones sobre ello ya que darlas unas mil veces por día aburre, de primer momento te sientes "Santa chingona" después de la 27° vez ya sientes que todos tienen un I.Q de 20-50, y eso te baja el autoestima por estar en el mismo salón que ellos...

Saben es curioso, un tipa de recién ingreso me ha puesto dos apodos porque según ella le recuerdo a esos personajes:

Ayanami: Por no hablar con nadie y ser cortante si llego a entablar conversación.

Yuki: Porque cada que me ve, según ella estoy siempre leyendo.

Saben en estos momentos debería estar haciendo unas láminas para una exposición para la clase de biología, ni siquiera recuerdo que tema me tocó creo que era algo sobre bipartición, o al menos eso quiero creer porque sino le daré baje a alguien con su tema. No me gusta pasar al frente, es estúpido, le estamos haciendo el trabajo al maestro, eso sin contar que nadie pone atención y lo único que sucede es que por tragar camote no aprenden ni madres. Ojalá y lleguen terroristas a secuestrar la escuela, posiblemente asesinen gente o terminen amputándome extremidades para enviarselas a mi madre y pedir rescate, pero por lo menos ya no tendré que pasar a exponer.

-Miucha-

No hay comentarios: