24.11.10

*Que coman mucha verga

Soy mamona para muchísimas cosas, de ser porsible escribirlas todas lo haría pero necesitaría reciclar el papel de todas las biblias existentes y empastarlo; y miren que entre ateos que la usan como nivelador de mesas y creyentes que la tienen de adorno, se haría un libro marca puta. Soy "especial" para casi toda cosa física y conocida, siéntanse afotunados si un día no le encuentro el "pero" a algo.

No me considero (tan) mamona para la comida y menos si al ofrecérmela viene con la palabra "gratis" y no estuvo en el suelo, bocas ajenas, caca o similares.

Puedo comer traquilamente en un puesto de tacos debajo de un puente con una Coca-cola de vidrio, así como también puedo comer en un restaurante (o como se escriba) francés con todo y los mil cubiertos que parecieran sacados del manual "Cómo ser estirado y escamado en todo momento". Obviamente tengo cosas que no me gustan como todos, detesto desde cosas simples como las verduras pasadas de cocción, de'sas que al tenerlas en la boca las sientes como algo sacado del pañal de un escuincle, hasta cosas más grandes como la carne nerviuda o la crema de elote... la maldita y asqueorsa crema de elote.

Pero en sí no soy tan exigente, he comido hambrguesas con carne rosa por dentro y negra por fuera a las que les ha escurrido algo que más que catsup pareciera agua con salsa de tomate (ándele mija, pa'que forme anticuerpos...) si es que me entieden; pero al fin y al cabo saben bien y, dependiendo de la hora en la que las coma, lo máximo que me provocan es soñar con elefantes rosas que forman parte de una coreografía kinky de la Tigresa del oriente.

Y ni hablar de las salidas a lo imbécil en las que sencillamente te purga ver tanta gente acumulada, saben, a pesar de vivir en un estado donde casi todos se conocen sencillamente te chinga verla a toda reunida sin circular rápido por las aceras y valiéndoles pito que alguien (como yo) lleve prisa, pero continuando; cuando sientes que ver a tanto wey junto te causa ya no coraje sino asco, lo mejor y lo más sano es irse de ahí ¿a poco no? ¡¡veeeeeeersh!! me desvié del tema, el caso es que entre esos viajecillos he llegado a comer cosas cocinadas en la (previamente aseada y desinfectada) tapa del motor de una camioneta... See así de cabronas han sido las trocas en las que me he subido.

Eso sí, cuando me toca cocinar algo trato de hacerlo con lo mejor, ustedes saben que si el amor lo lograra todo, y en este caso le diera un sabor buenísimo a la tragadera que hago, seguramente mis vecinos no tendrían que darle matarile al primer idiota que pase con dinero en el bolsillo... Al menos eso creo yo.

Soy capaz de muchas cosas y enorgulleserme, no por nada también me he llevado el mote de cínica, pero una de las cosas que difícilmente haría sería joderle la comida alguien con no sé, laxantes, mocos, viagra o tal vez cianuro, para eso tendría que haberme jodido muchísimo algo de él o ella, y bueno, eso sólo reduce el número de posibles vícitmas a unos cientos-de miles-de millones... ¿A poco creían que podría contar a los desafortunados con los dedos de una mano?.

Trato ahora meterme lo menos posible en problemas, ustedes saben, creo que con antecedentes penales no me dejarían entrar a la universidad, por lo mismo aplico de la forma más sana eso de "como me trates te trataré" pero al parecer a mucha gente le viene valiendo un gran taco de chosto, y eso sumado a mi desconfianza casi enfermiza hacia la gente no da muy buenos resultados.

Me resulta relativamente fácil aceptar comida hecha por otras personas aunque gran parte del tiempo me sepa desabrida, pero saben, no todo el mundo tiene la fortuna de que con una tranquilizadora sonrisa en la cara y la mano extendida le reciba cualquier porquería... Nel, muchos se la pellizcan en ese aspecto.

Como sabemos las viejas son raras, gritonas y están locas, eso cuando menos en nueve de cada diez, y no sé por qué pero cuando se trata de algún pedo con otras viejas (no menos raras, gritonas y locas) la llevan con todas, hasta con las que recibimos las charlas pendejas y nos relacionamos lo menos posible para no contraer el I.Q igualado al de un tampax que se suelen cargar muchas de ellas.

Por si no fuera suficiente, se cargan un humor y un sentido de la "venganza" medio asqueroso y culero, hasta entre mamones, ojetes y despiadados tenemos niveles, unos tenemos ese chingamadrismo mucho más fino que otros, es más cabrón y desesperante que te carguen la pila de a poco durante un vergo de tiempo a que en un momento ¡ZAZ! le dejen caer la verga al pastel y sin soplarle a la velitas, ¿me explico?. Bueno, si hasta aquí nadie ha conseguido captar el desmadre (por más largo que lo haya hecho) de la comida junto con cargarle la madre a alguien, es más sencillo de lo que parece.

Hace unos días, unas viejas le dieron de postre fruta con pelos y chingaderas de las asquerosas a una compañera.

¿Creen que comeré con toda la tranquilidad del mundo?, con cosas así recuerdo por qué no hay que confiar en la gente, un día te hablan con toda la amabilidad del mundo y al siguiente ¡madres! le ponen pelos, babas y mamadas de dudosa procedencia a tu comida. Me perturba aún más el hecho de que quienes hicieron eso nos coccinarán a nosotros, y el nombre de su platillo es em... "comida sorpresa". ¡Pinche asco!.

*: Viviendo en mi zona resindencial (ay gooeeeeeey, ya quisiera) videos así ya no causan gracia, tengo a esa señora a dos o tres casas de mi y justo a la izquierda a Jesús Alejandro.

-Miucha-

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