13.11.10

Somos parecidos

Tengo muchas ganas de ver Saiyuki, sólo he tenido la oportunidad de escuchar el primer opening y eso porque me salió en un disco de una revista de anime que ya no he tenido oportunidad de comprar. Me dí la tarea de buscarla, desafortunadamente la tenían en discos que parecían pirateados con las nalgas y a ciegas, además cada tomo de manga costaba ochenta pesos y por esas épocas estaba en blanco, ahora cerrarán la tienda, el dinero aún no me llega y por ende ya valió madre...

Busqué de qué trataba la serie, características de personajes y demás cosas, el Goku de Saiyuki es como el Goku de Dragon ball; feliz, despreocupado y tragón de a madres, pero eso sí, sabe repartir putazos con gran maestría, me cae bien.

Saben, desde hace unos días no puedo leer agusto en el salón, sé que antes no lo hacía del todo pero ahora los intentos son en balde además de intolerables. Como se sabe las viejas "normales" son un tanto raras y venenosas, y por el bien ajeno y por comodidad mía establecí límites en el cual la única razón para hablarle a alguien es por una cuestión de trabajo y que sea obligatoriamente en equipo, de ahí en más todo mundo me viene valiendo madre y si no me hablan mejor para mí. Pero, como es de esperarse, en el transcurso del semestre no todo puede ir bien y al parecer el negrito en el arroz fue un pleito entre dos viejas... ambas me medio hablan, y como es de suponerse, el jalarme a algún bando no se ha hecho esperar.

Las dos cosas más emputantes que me pueden hacer son disponer de mi tiempo a lo imbécil y embarrarme en pedos que no me interesan y -peor aún- que no me involucran.

Tener discutiendo a dos viejas cerca no es bonito, causan pena ajena y mucho más si a una se le ocurre gritar (y si tenemos suerte, hasta que miente la madre); el bonus es que medio salón se entere y cuales viejas verduleras te comienzen a interrogar como si estuvieras transcribiendo todo el desmadre al igual que una secretaria en un juzgado... cosa que no sucede. Si la discución llevara consigo temas más relevantes como, no sé, diferencias raciales, religiosas o hasta pendejadillas como quién es más marica si Justin Bieber o los Jonas Brothers su pleito no se me haría ameno, pero cuando menos pasaría por entretenido en un tiempo muerto en el que leer ya deja de ser divertido (algunas veces la combinación de un mar de letras con gritos y música culera te invade hasta el hartazgo). Pero no, el problema básicamente gira en torno a algo muy simple como "me cagas la madre".

Si yo tengo un problema parecido evito a la persona en cuestión, y si no pone de su parte para abrirse a la chingada se lo digo, creo que es más fácil que tratar de tragárselo entre dientes con alguien más mientras se tiene a esa persona cerca. La súper solución por un lado está en "no me hables" pero con todo y eso no ignora a la persona sino que literalmente le dice "no me hables"; me es una solución un tanto razonable dependiendo de con quién se utilize, creo que con alguien que tenga una pizca de educación funcionaría, pero no sirve con alguien cuyo remedio radica en gritar "chíngate, ahh chingado, vete a la chigada" como la niña berrinchuda y sin cultura que es. Creo que le gusta llamar la atención ventilando los problemas en torno a gritos.

En nada me involucra el problema en sí, pero yo figuro entre sus consecuencias porque cuando todo mundo le toleraba sus teatritos, corajes y berrinches a la tipa, ella seguía como si nada y se la vivía jodiéndolos tranquilamente -aunque ella jurara que no-. Aquí el problema es que al no hablarle nadie, ella trata de conversar conmigo y francamente no le sirve de nada, yo huelo la incomodidad que la gente siente al estar conmigo y, de ser posible, si ella estuviera en Portland, Maine yo podría olerla estando en Arizona.

Ya es difícil leer con gente que cree que sólo hojeas los libros a lo idiota a tu alrededor, pues resulta aún más complicado tener cerca a alguien que está a la espera de que le dirijas la palabra o que respondas a sus conversaciones de cultura, ya no pop, sino pendeja.

Nunca he tenido problemas así, ni en primaria, ni en secundaria y se me hace estúpido empezar a éstas alturas, cuando se supone que por la edad ya sabríamos aceptar maduramente que tarde o temprano a alguien le ha de surrar nuestra actitud; díganme qué sentido tiene vivir si se permanece en una burbuja rosa donde -según su perspectiva- quienes no toleren sus costumbres son unos -cito- pendejos. Como he mencionado antes, es bueno que te valga madres lo que digan las personas, pero hay que saber reconocer cuando definitivamente algo nuestro está mal y raya en lo negativamente castroso. Sinceramente quiero que arreglen eso ya, no tolero a alguien así de hueca cerca de mí.

Retomemos a Saiyuki, el monje es genial, tiene cierto parecido conmigo. Ambos vamos en camino a una buena causa... sólo para que dejen de estarnos chingando la madre.

-Miucha-

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