17.2.11

Reabasteciendo

Éste semestre será un vil y puerco infierno. De verdad, todavía no llevo ni un mes continuando con la carrera técnica y ya estoy que me lleva la CHINGADA. El maestro que nos daba la carrera fue cambiado por cosas de programa bla, bla, bla y en su lugar pusieron a una maestra que sí nos pone a “trabajar”.

Entiendo que la falta de costumbre hacia el trabajo me haya puesto algo estresada, pero les juro que hoy no sabía ni qué, ni cómo hacerle para dejar de escuchar a la maestra hablar, me jode empezando por el hecho de que no tiene la voz más melodiosa y dulce del mundo. Espero y logren comprender mi fastidio, para empezar son de tres a cuatro horas diarias de carrera a la semana, de las cuales tres días nos la pasamos encerrados trabajando en libro o escribiendo. No terminamos de ver un tema cuando ya pasamos a otro, y de ese a otro más para llegar a un punto en el que tenemos que regresarnos al primer punto, ¿me entendieron? ¿no? ¡pues ahora me comprenden!.

Si no fuera suficiente eso, habla y mucho, demasiado, hay maestros que ponen un trabajo y te dejan hacerlo estando en silencio… pero ella no. Y además de eso, tenemos todavía que poner parte de lo que se necesita en la barra porque ocupamos todos los diferentes tipos de vasos y copas.

Si no lo saben les informo, si toman vino tinto en un vaso o taza son nacos y si toman Martinis en una copa Tongolele (o Chabela) seguro son unos malditos alcohólicos, por lo mismo hay una cantidad ridícula de copas, vasos y tarros.

Creo que con cosas así extraño estar en corte y confección. No era tan malo taller a pesar de que en su momento lo odié, sinceramente he de presumir que es algo mejor que esto. Sé que no se puede comparar un simple taller a una carrera técnica, pero espero y concuerden conmigo.

En corte y confección gastabas sólo en lo que ocupabas y para lo que tú querías hacer, si la maestra enseñaba a hacer un vestido, tu elegías la forma y el tipo de vestido, y dependiendo de cómo fuera o tus medidas comprabas el material. Hacías lo necesario a mano y rematabas con la máquina, y al final tenías una prenda que seguro te gustaba y perfecto a la medida, no era tan malo puesto que a veces coser (disculpen, en este momento no estoy segura si es con “c” o con “s”) resultaba tranquilo y hasta se te iba el tiempo volando y cuando menos te lo imaginabas ya habías hecho a mano el cierre de una chamarra. Y teníamos máquinas para todas las alumnas.

Pero aquí no, por si la putiza laboral no fuera suficiente, todavía tenemos que poner lo que falta de la barra (copas, vasos, licores). De verdad, no tengo idea de cómo se administra el dinero en una preparatoria, pero son casi mil pesos por cabeza y no somos pocos estudiantes, ¿es mucho pedir un laboratorio bien equipado para la carrera? ya no pido el alcohol y todo el desmadre, sólo pido la cristalería necesaria. Porque sepan ustedes, gente ociosa que lee esto, no conformes con poner lo que vamos a tomar, todavía tenemos que poner lo que falta en la barra y las botellas vacías de la contra barra.

Personalmente no encuentro al instituto un lugar supercalifragilisticuespiralidoso porque no, no lo es. Si tuviéramos todos las bancas iguales y personal más eficiente (esa es otra historia que seguro les encabronará tanto como a mi), además de salones en mejor estado, juro que no me quejaría, pero no pasan de promedio. Seguro usan el dinero para repintar aulas, pero no entiendo el caso ya que siempre estará el típico puberto que se cree muy malo y se pone a dibujar vergas en las paredes, literalmente. No entiendo por qué borrarlas, no digo que esté bien pero vamos, las borran como si fuera vulgar y hasta herejía siendo que todos, absolutamente todos los alumnos saben de qué se trata. El dinero que gastan en tanta pintura, porque seguramente no es sólo una pared, podrían usarlo para mejorar los talleres de las carreras y no sólo el mío, porque al menos cuando nos daban computación había un par de computadoras en el taller de contabilidad (¿o era el aula de cómputo? ya ni sé) que no funcionaban ya sea por el teclado, por el mouse y nimiedades así, que te hacen preguntar ¿a dónde se va el dinero?.

Entiendo que habrá alumnos descuidados que romperán una copa, dos, hasta cinco o diez si quieren, pero uno como alumno, es más hasta como persona con algo de educación, sabe que al romper algo lo tiene que reponer o pagar. ¿Y qué pasa cuando no hay trazas de que lo vaya a hacer? el maestro se lo tiene que pedir ¿o estoy mal?. Digo, sería bueno que el maestro (o hasta un alumno) llevara un control de eso para al final del semestre cobrar o pedir cada copa hecha cagada, y con eso de que a la gente le duele mucho el codo les aseguro que aprenden hasta a cargar garrafones de agua con la charola con tal de no pagar nada.

No es una queja sobre que mi escuela debería ser casi un internado de lujo, digo, después de todo ya lo mencioné, no sé cómo se maneje o se deba manejar el dinero en una escuela; pero si lo gastan en salarios de gente que siente que te hace el favor cuando deberían tratarte con amabilidad, deberían de mejorar los talleres antes de tirar el dinero en gente culera.

PD: Yamily, traté de comentar en el otro link que me diste… pero no me dejó comentar, ni me abrió ventana… aff.

-Ryoko, Miucha-

3 comentarios:

Yamily dijo...

Arghhhhhh... hola, en estos momentos estoy peleando con el photoshop, para hacer tu banner, hace dos días que mi photoshop esta KGDO.(se me cierra la wea)

Luego te voy a dar dos muestras para que escogas, si no te gusta, me dices que cosa quieres que lo cambie, y lo cambio, salu2!

Yamily dijo...

Aqui va el primeroooo

http://s875.photobucket.com/albums/ab313/nanyssentia/?action=view&current=Banner-Miucha.png

Esta en png.

Yamily dijo...

Aqui va el segundo, si quieres que le cambie el tamañno, me avisas.

http://s875.photobucket.com/albums/ab313/nanyssentia/?action=view&current=Banner-Miucha2.png