27.6.11

Situación bochornosa.

Aquellos que sepan de mi desde el Metroflog, sabrán que hubo un tiempo en el que colaboraba con un grupo para hacer cosplays. Nosotros hacíamos el traje, estilizábamos la peluca, forrábamos los zapatos e incluso una vez llegamos a fabricar alas.

Llegaron con nosotros toda clase de clientes y nuestras ventas fuertes fueron por octubre y noviembre. Rara vez pedían un traje que usarían hasta una convención y los demás pedidos los hacían desde otros estados. Nos encargaban de todo, hasta una vez llegaron a pedir un traje de CLAMP, y como muchos otakus sabrán, esos trajes, en su mayoría, están bien pinches difíciles de elaborar. Era de Kurogane de hecho, uno que usa una gabardina muy larga y tiene un grabado de dragón rojo en la espalda. Pues ese grabado se cortó y se bordó a mano. Éramos una verga para eso.

Hubo muchas anécdotas divertidas, una de ellas era que la mayoría de los trajes eran hechos, en su forma muy básica, al momento y con papel de reciclaje, así no había errores y los clientes decidían si hacerlo más chico o más grande en el instante. Y digo chico porque muchos planeaban tallas menos a futuro a base de dietas... Sí, raro.



Un día llegó una chava muy decidida con nosotros a decirnos cuánto queríamos por hacerle el traje de C.C en su versión escolar, como el que se presenta aquí arribita. Le dimos los precios y las variantes que podríamos hacer para lograr un acabado vistoso sin rayar en lo corriente, como por ejemplo cambiar esos vivos color mostaza por unos dorado opaco (lo hicimos una vez y quedó genial, he de admitir) o hacerle unos cambios para que el saco del uniforme lo pudiera usar como una prenda de diario.

Como por ese tiempo seguía en mi etapa de jueza y crítica de cosplays me puse a evaluar a la chava, mentalmente claro; no quería perder una venta por mi enorme boca y mi capacidad de bajar la moral y el autoestima. Era alta de complexión cuadrada, más no gorda, plana de atrás pero de enfrente estaba promedio, yo digo que apenas para su altura, peso y edad, que serían más o menos unos 17 en ese tiempo. Ja, digo en ese tiempo como si estuviera vieja.

Le tomamos las medidas y le hicimos el "concepto general" en papel. La idea era ceñir el saco lo más posible al cuerpo para que luciera igual de bien que C.C pero francamente su cara no ayudaba mucho y la poca gracia corporal que tenía tampoco. El caso es que teníamos ya el tamaño y los patrones hechos, ella los aprobó y quedó en regresar una semana después por el traje. Le pedimos sus datos y todo lo del protocolo y bleh, nosotros empezamos nuestro trabajo.

Salíamos a checar los precios, nos reuníamos en un lugar para comer y ver quién había encontrado la mejor oferta en cuanto a lo que le tocó (podría ser tela, botones, listón, medias, plumas, etc) y una vez comparado y calculado los gastos íbamos todos a comprar las cosas. Nos reuníamos en una casa a cortar todas las piezas y al momento de ensamblar nos reuníamos en otra casa y en máquinas de coser pequeñas hacíamos lo demás mientras veíamos películas o escuchábamos música. Trajes como los escolares no toman mucho tiempo, en especial cuando cinco personas trabajan juntas.

Se acercaba el día de entrega y lo único que procurábamos era planchar el traje diario para que quedara perfectamente liso. Hasta que un día nos llamaron y por mamones pusimos el altavoz.

-¿Bueno?.
-¿Quién habla?.
-Soy la del traje de C.C, voy a recogerlo ahorita, se adelantó la party ¿no hay pedo?.
-No importa, ya lo tenemos listo.
-Ok, bye.

Sigo sin entender por qué gastar en una peluca y un traje, ambos caros, para una fiesta en la que te vas a empedar y ni puto caso le harán al conjunto, pero bueno, era su dinero no el mío. Llegó y se probó la falda, le había quedado bien y el largo era de su agrado, ok, todo chido. El pedo empezó cuando se probó el saco.

-Esto está mal hecho- Trataba de ajustarlo bien frente al espejo más no podía.
-Es imposible que esté mal hecho. Cuando te probaste el prototipo aquí te quedó perfectamente.
-Pero, o sea wey, ve esto- Señaló un poco de tela caída que debió quedar ceñida por el volumen de su pecho, ahora inexistente.- Se supone que debe quedar apretado, wee.
-El que te probaste aquí, con las medidas que tomamos ese día te quedó bien, es imposible que hayas perdido eso en un par de días- Él ya se estaba hartando y yo estaba bordando junto a ellos, en un sillón.
-Wee, bueno ¿no le pueden hacer nada pa'que apriete?- Seguía intentando frente al espejo.

Nota Importante: El patrón del saco que habían hecho llevaba la pinza desde la cintura hasta la axila... Para los que no entiendan cuál es el pinche pedo les explico, si queríamos deshacer la costura para modificar el saco y que le quedara ceñido tendríamos que despegar las mangas y modificar todavía la parte de atrás que, en resumidas cuentas, es demasiado problema.


-Podríamos desarmar el saco, arreglar las pinzas, encoger las mangas y volver a ensamblar. Pero te va costar más.
-¿Qué, por qué?- Tenía las manos en el pecho como si así se fuera a ceñir esa parte del traje.
-Porque cuando te tomamos las medidas tú misma aprobaste los patrones y todos nos dimos cuenta de que te quedaba bien. Es ridículo que ahora te venga a quedar mal; y como sería muchísimo trabajo para deshacer algo bien hecho tendríamos que añadirle un costo extra.

Para eso tomábamos las medidas y hacíamos la base enfrente del comprador, para que no saliera con sus chingaderas. Y cuando el pedido venía de otros lados les pedíamos de antemano que se tomaran correctamente las medidas o, en caso de no saber, que alguien que sí tuviera conocimiento de ello lo hiciera. 

La discusión ya se andaba tornando a los "quiero mi dinero de vuelta" y nunca habíamos regresado dinero porque, obviamente, nadie se había quejado de la calidad del trabajo. Así que de buenas a primeras y sin pensar en lo que decía, como siempre, dije -Pff, no le queda porque hoy no trae relleno nyo- salió de mi una risita cínica.

Me di cuenta de que seguro la había cagado así que dejé mi bordado para verlos, el tipo quería romper en risa mientras que la chava se empezó a poner roja, roja. Había exhibido el hecho de que su pecho era en realidad relleno cuando yo lo había dicho más por mamona que por balconearla. Tartamudeó un par de veces preguntando cuánto era por el traje y simplemente pagó y se fue. Al parecer se le había olvidado que ése día había llegado con relleno... o sea que no estaba ni promedio, estaba plana. Qué envidia, en serio.

Lección de hoy: Niñas, si usan relleno, úsenlo diario o mejor aprendan a apreciar que son modelo aerodinámico.

-Miucha-

1 comentario:

Oneechan dijo...

O mejor no usar..pa que nos complicamos la vida jeje
Aunque quien sabe para que habrá querido el traje, cuando leí "party" un signo de interrogación apareció en mi cabeza. Que raro.
Es una buena anécdota, gajes del oficio como quien dice jeje y del traje de kurogane si es una friega andar haciendo algo de CLAMP espero les hayan pagado muy bien por el.
Ahm sobre el libro, desgraciadamente en un libro pequeño, como de 270 pags y José Saramago es portugués ^^ y....pues no sé..no soy muy buena recomendando libros, aunque de acuerdo a su longitud, uno de los que leí recientemente fue Crónica del pajaro que da cuerda al mundo y tiene alrededor de 920 pags. Es de Haruki Murakami.
Espero eso ayude :3 sino por favor podrías darme algunas recomendaciones de titulos para la sección Libros :3 y así mejorarla poco a poco.
Nos vemos, que estés bien :3
Sayo!