24.7.11

Error de dedo.

Vivo en una zona muy culera, no les mentiré. Hagan de cuenta que si ven desde la ventana de la sala parece zona de bombardeo en Iraq. La cosa empeora cuando, por fuera, ves el panorama inundado de cholos, drogadictos, putas-cholas, niños mugrosos que apenas se llevan dos años cuando mucho, perros vagabundos; no, no, no, un pinche asco.


La zona es de muchos departamentos que son prácticamente huevitos, no me quejo porque apenas para dos personas y un perro está bien, pero hay tipos que se meten a la brava a los departamentos solos y logran hacer vivir ahí hasta quince weyes. La zona no era tan mierda cuando sólo había trabajadores del lugar donde mi madre labora; sí daba la sensación de ser un campo de concentración de tres pisos pero no estaba tan de la mierda. Antes era mejor, el terreno de bombardeo era el lugar donde había edificios fallidos, yo fui de las lacras que se metían a jugar incluso hasta la azotea, a pesar de que el camino hasta ahí era igual de tétrico que las construcciones de Silent Hill. Los derrumbaron, fue un desmadre, y con el pasar de lo años muchos se fueron mudando de la cuadra. El problema es que si no se rentaba el lugar llegaban cholos/drogadictos a vivir ahí, lo que comúnmente llamamos "paracaidistas"; y los que sí rentaban sus departamentos les valía madre y le dejaban el lugar a cualquier cabrón mal viviente.


Ahora, toquemos el tema de los mal vivientes. Creo que un ex-recluso está viviendo en la parte izquierda-baja del edificio. No me molesta, al contrario, no sé si sea miedo o respeto lo que los cholos sienten por él, pero cuando hay un pedo de al rededor quince o veinte ojetes, con sólo salir de su casa todos corren disparados a sus casas como las malditas cucarachas que son. Es más limpio que las personas "bien" de la colonia y, contraria a su imagen, es mejor vecino que la gente decente sin tatuajes.
Mi pedo radica, recientemente, con unos hijos de su putísima madre que viven en el edificio de a un lado. Gente que entró a la fuerza a ese departamento y que a la dueña le vale veinte kilos de verga los desmadres que hagan, pinche vieja, ojalá siga igual de valemadrista cuando vea cómo dejaron las tuberías externas.


Ya habían venido a ponerles una mega-chinga a base de bates de baseball, a todos les tocó por igual, sepa la chingada por qué. Y no es que me guste enterarme de la vida ajena, pero los edificios están tan pegados que incluso se escuchaba hasta mi cuarto la putiza que les estaban arrimando. Son tan pinches corrientes y llevados que nadie se molestó en llamar a la policía.


Esos mal paridos de rabalera hicieron una fiesta que duró desde las siete de la noche y "terminó" a la una y feria de la mañana, hora en la que usualmente me ando durmiendo estos días. Me despedí de mi hermano antes de apagar la computadora, acomodé mis colchas y me dispuse a dormir. De repente, entre mi matrimonio con Sid Hawking (cof cof, lo bueno de Sid con el cerebro de Stephen, cof cof) y mi oso de peluche gigante mascota, algo penetró mi sueño. Era putísima música banda, me estaba despertando el pinche ruido.


Vibraban los vidrios de mi cuarto por el volumen tan alto que tenía la música, ni tapándome la cabeza con la almohada lograba difuminar un poco el escándalo. Que tengo mi botella de vodka, y súbete a mi troca, vamos a cojer viejas, somos la verga del lugar; la música más pinche pendeja que he escuchado en mi vida. Para mí toda la banda es mierda, pero me imagino que los que gustan de ése género han de tenerlo divido en clases, siendo la que escuchaban mis vecinos la clase más pinche de todas.


Sin sacar mi cabeza de las colchas tomo mi Nintendo DS para ver la hora, pensé que yo había dormido demás, que quizá ya era muy tarde. Al rededor de las dos o tres de la tarde, pero era imposible que durmiera tanto sin alguna actividad física desgastante de por medio. Miro la hora en el DS y son las 5:30 am, sólo había dormido tres horas o cuatro. Esos hijos de su puta-rabalera-cerda-ninfómana-pendeja-y-culera madre habían vuelto a su desmadre ahora más fuerte que en su fiesta original. Pinches productos de cruza de prostituta de tres pesos con un burro en coma.


Bajaban el volumen tres minutos y lo volvían a subir quince o veinte. Mi madre llamó a la policía, y por escamada que suene no puse objeción.


-Buenos días, señorita. Mire, quisiera reportar un escándalo muy fuerte aquí en (inserte mi calle y fraccionamiento (si a la porquería esa se le puede llamar así), más el número de casa de esos pinches mandriles).
-¿Escándalo de qué tipo, señora?.
-Es música en un volumen demasiado fuerte que ya no es para ellos, sino para todo el vecindario.
-Están en su casa, no se puede hacer nada. *Cuelga*
-...


Pinche vieja zorra del departamento de policía, ni una puta patrulla mandó para checar a mis putos vecinos.


Los pinches aspira talco siguieron con su putísimo ruido hasta las ocho de la mañana, tiempo en el que ando terminando esto. Hijos de golfa barata, pinches comocuandohay.


PD: Lamento tanta vulgaridad expuesta, pero de verdad, el no dormir por su música tan pinche me molesta. Si fuera por lo menos David Guetta no me emputaría tanto.


PDD: Tenía que decirlo aquí a menos que quisieran que en vivo hablara cual albañil borracho después de recibir su quincena.


-Miucha-

1 comentario:

Rokosoco XD dijo...

Algo así paso por mi cuadra... Nada termino bien, ya que varios vecinos fueron y les rementaron la madre a los pubertos que estaban en fiesta. Si casi se los putean. Fue una noche divertida.