9.7.11

Just tonight.

Nos encontrábamos en extremos opuestos de una larga mesa de cristal, después de que lo hice tomar asiento puse una caja mediana de lápices frente a él y yo precedí a ocupar mi asiento. La casa estaba silenciosa y él me había recibido animosamente con un anillo de plata tubular, creyendo claro que se trataba de Ella, la que sí le tiene paciencia. Habiendo aclarado que yo no era Ella ni iba en plan social le pedí que charláramos de la forma más honesta posible, a lo que él incómodamente aceptó. Una vez ubicados en ese sitio comenzamos con la plática.


-Mira, seré breve, hoy mientras se cambiaba Ella le vi moretones en los hombros y como ya no trabajamos no hay forma de que se lastime, lo que me lleva a que tú se los hiciste cuando le gritabas que no podían ser hermanos.- Iba con ese frasquito que paciencia que le dedicas a los hijos de puta.
-Perdón, me exalté en ese momento, es que no entiende que en sí no son nada.
-A mí no me sirve eso, el moretón está hecho, aquí y acá, ¿los ves?. Tú pinche perdoncito no los va borrar.- El frasco se iba vaciando. -Así que para terminar con esta chingadera quiero que me digas de una vez cuál es el puto problema.


Tardó unos minutos en formular el primer punto, mientras, yo subía los pies a la mesa. ¿Qué puedo decir? traía unas plataformas dignas de presumirse, eso por no decir que me salió de los ovarios. Se le empezaba a ver molesto, sólo esperaba que captara el mensaje de los lápices.


-Es que, chinga, ¿es mucho que le deje de hablar a Él?.- Puso los codos sobre la mesa y se tocó el cabello para disimular el enojo.
-¿Quieres la verdad?, pues sí, es mucho, demasiado quizá. O sea, piensa por un momento que le estás pidiendo que le deje de hablar a una de las personas que más ama.- asentí mientras pasaba mi brazo tras el respaldo de la silla.
-Pero ¿qué puta parte no entienden de que Él no es ni va ser hermano de Ella? Él es sólo un cabrón del Messenger, nada más, no lazo sanguíneo, no por medio de un matrimonio, no nada. Es sólo un wey y ya, chingao.
-Tienes razón, Él no es ni será hermano de Ella. Él y Ella son algo más allá de eso, no te estoy hablando de noviazgo ni nada, sólo te hablo de una relación muy fuerte; ellos la traducen como hermano-hermana, pero es otra cosa. Otra cosa que es mucho más fuerte de lo que tu relación con Ella se encuentra ahorita.
-Pensé que te cagaba, ya veo que me equivoqué. Bonita chingadera, ella y las dos arrimadas a su favor.- Puso los ojos en blanco, se estaba poniendo en un plan muy mamón.


Sonreí un poco por el camino que estaba tomando la charla, bajé los pies y me dirigí a la cocina por un vaso de agua. Cuando regresé se encontraba mirando la caja de lápices, pensativamente molesto describiría su rostro, la abrió y empezó a sacarlos todos. Bebí un par de sorbos y acomodé el vaso a mi izquierda para volver a subir los pies.


-No estoy a su favor, de hecho me caga igual o más que a ti, pero soy honesta y te digo lo que veo. Tú crees que pedirle eso y después compensarla con alguna cosa de tu antiguo repertorio femenino es quererla, y estás jodido. No indaguemos más, estabas consiente de que quizá la habías dañado y le quisiste dar un anillo a cambio, esas son mamadas.
-Pero hasta las cosas que le doy en buena onda  las rechaza, ah pero eso sí, al otro cabrón sí se las acepta.- empezó a mover su primer víctima entre los dedos.
-Te contaré por qué; tus regalos oscilan, el más barato, por entre los mil o mil quinientos pesos; son regalos bonitos, que le gustan, pero son regalos que ella quiere trabajar para tenerlos. Además ofreciendo regalos de la manera en la que lo haces parece que tú llegas los compras y listo, y así te funciona, la cagas o quieres expresarle afecto y te vas directo a los objetos... Él no.- Empezó a golpetear la mesa con el borrador del lápiz.-Él le da algo cuando es su aniversario, cuando cumple años y le da detallitos cuando se acuerda de Ella, y el afecto se lo demuestra de otra forma, un abrazo, un empujoncito, jugando, un beso en la frente y demás cosas. Cosas que no entiendes.
-Ah, ¿o sea que estar mal que quiera ser detallista con Ella? entonces mis detalles no le gustan, gracias por decírmelo.


No sabía de qué forma ahondar en ese punto, pero luego recordé los moretones y me valió madre el tacto, yo no era Ella para aguantarle sus pendejadas. Acerqué el vaso de agua hacia mí y con las uñas comenzé a hacer una melodía que había escuchado de piano, odio no saber quién la toca. Respiré profundo y continué.


-Ja, a ver, explícame ¿cuándo te dije que no le gustaban tus detalles?. No te confundas, que la abrumes con el costo de los "detallitos" es otra cosa.
-Pues no me digas que ese collar de pedrería le costó dos pesos al wey.- Interrumpió.
-No tengo idea, es más, Miu lo iba a comprar y no sé cómo Él lo consiguió, además lo que cueste que te tenga sin cuidado porque se lo dio en una fecha de mucho peso que fue su aniversario. ¿Que no entiendes? Fechas especiales es igual a detallito, acordarse del otro al ver un objeto es igual a comprarlo, si se puede, y dárselo, ¿es muy difícil de comprender, cabrón?.
-¿Y darle cosas porque quiero es un pinche crimen o qué?.
-Tu puto crimen es querer comprar su afecto con cosas, ése es el crimen. ¿Y sabes qué? eso es patético, cabrón, sólo los que no tienen nada más que ofrecer se ganan a la gente con objetos, los que no tienen nada que ofrecer o quieren compensar el ser unos culeros con regalos. Dime, ¿cuál de esos dos eres tú?.- Sonreí cínicamente, creí que terminaría todo ahí pero no estaba ni a la mitad de acabar.


Hubo un silencio muy pesado durante un rato, se levantó de la silla y subió a su habitación. Pasó un poco más de tiempo, bebí el resto del agua, fui a la cocina a lavar el vaso y me retiré al jardín. Me acomodé en uno de los camastros y me puse a ver el agua de la alberca, me perdí en un trance medio culero por su profundidad hasta que sentí que me tocaron el hombro. Quería seguir con la conversación y me invitó a pasar de nuevo. Ocupamos nuestros antiguos lugares y empezamos otra vez. Miré de reojo el reloj que estaba a espaldas de él y había pasado hora y media, hora y media de la que no supe qué estuvo haciendo el tipo. No era para nada de fiar.


-Mira, vayamos ya al meollo de esto, ¿por qué lo prefiere a Él?, es que no mames, todo lo que le ha hecho, no se ven ¿en qué putas me gana?.
-Veamos, lo conoció de forma interesante, se fueron involucrando, pasó el tiempo, hubo crush, no pudo haber nada y fueron capaces de seguir adelante con eso. Se trataron y de quererse mucho pasaron al siguiente nivel de afecto. Si sólo se quisieran no hubieran superado todos los problemas que tuvieron, en mayoría por mi culpa lo admito, pero sabes, ya me enteré que estuviste también de mierdoso hablando pestes de Él sin conocerlo.
-E-es que, la hacía sentir mal con sus chingaderas.
-Pero igual no tenías que hablar de Él, eso te suma puntos en contra. Pero bueno, te sigo contando. Llegaron a tales grados de problemas que iban a dejarlo por la paz, pero de ambos surgió el sentimiento de Te quiero un chingo y no te voy a dejar ir por mi pendejadas, algo que involucra muchísimo afecto y no regalitos de dos mil varos como sueles querer arreglar todo.


Empezó a romper lápices en grupos de tres o cuatro, y después de deshacerse de la mitad aproximadamente arrojó los restos fuera de la mesa. Estaba molesto, muchísimo y a mi me valió madre y continué.


-Ella pasó por alto lo de las fotos que ya rayaban en acoso, pasó por alto que cuando hubiera chavos o gente cerca no te le despegaras como si fueras un maldito tumor, ¿pero sabes qué la cagó?, la puta actitud que tomaste estos días. Y con los moretones tocaste un punto muy alto. Lo más emputante es que me pidió que no te hiciera nada porque "eres buena persona" o al menos tienes antecedentes de serlo. No tengo ni pinche idea de qué te pasó. ¿Te cuesta mucho entender que no puedes tenerla en una jaula de oro? Si quieres viejas que sienten que con bolsas Channel, perfumes de tres mil pesos y zapatos de Nine West cada fin de semana les demuestras cariño, adelante, ve y búscalas en otro lado, porque si Ella fuera así con cualquier pendejito  se iría e incluso andaría con weyes que conoció antes y que creyeron que con una tarjeta la tendrían comiendo de su mano. No eres el único sujeto que si quiere se lleva cinco Ipads al contado ¿sabes?.


Se quedó mirando al vacío, me miró con odio y se levantó de su lugar otra vez. Caminó por el pasillo hasta que llegó a la puerta de entrada y la abrió. Regresó al comedor y con los brazos me hizo una seña para que me retirara. Me sonreí y asentí. Caminamos hasta el pasillo y antes de salir volteé a verle y le hice una advertencia:


-Estoy segura de que ella va tratar de arreglar las cosas, en todo caso si vuelve a venir te advierto una cosa. Otro pinche moretón que sea obra tuya y te juro que si no te parte la madre Él yo misma te arrancaré los dientes de uno por uno.


Al salir encendí mi Mp3 y puse el cover que hace Goldfinger de Nena. No tengo idea pero sentí que había hecho mi buena acción del siglo, más vale que sirva de algo sino tendré otro ataque de bilis.


-Ryoko-


PD: No se apuren si la entrada está culera, de todas maneras Miu es la que decide si se va o se queda.

1 comentario:

Fuantox dijo...

Worale nyo... no entendí muy bien por el uso de "El" y "Ella constantemente... pero puedo decir que esto estuvo muy cabrón. Sigue así de chingona. Tu Onee-Chan Martín