8.9.11

Me recuerdas a alguien.

Es curioso cómo momentos de ocio logran hacer que dos personas que durante años no se hablaron ahora pasen horas charlando. Terminas como menos te lo imaginas y, tal vez, si se lo comentaras a tu "Yo" de unos años atrás ni siquiera te crea y de paso te quiera demandar por acoso.


Estos días he platicado con una compañera con la cuál jamás creí entablar conversación. Teníamos gustos similares pero, en cuanto a actitudes, ella es más em, rosita que yo. Bueno, ella sí le habla a la gente pa'que me entiendan. El caso es que por cosas del pinchi destino hemos estado platicando como durante unos tres o cuatro días.


Entre sus páginas favoritas salió a relucir una que está alojada aquí, en la plataforma de Blogger, y después de contarme todas las cosas fantabulosas con las que cuenta el blog (cosas entre las que destacan: relatos de autores conocidos pasados al español, cuentos victorianos, cuentos góticos, de vampiros, hombres lobo, fantasmas, música, y un largo etcétera) me empezó a hablar en sí del fanatismo que le ha tenido a ese blog.


Tres años dedicados a visitar aquella bitácora, tres años disfrutando del contenido y participando. Tres años posiblemente recomendando el sitio, y hablaba de aquel blog con un gusto que casi, casi, me recordó a mí. 


Me recordó a una Miucha más pequeña que, un buen día, se topó con X blog (donde X tiene su link, el cual no comparto nomás por envidiosa). Casi cinco años de seguimiento anónimo y hasta pasado mucho tiempo me decidí a dejar un comentario. ¿Por qué?, porque inicialmente no tenía un blog donde recibir respuesta a lo que comentara, en caso de que me quisieran responder; y en parte también fue el entender los textos pero no saber escribir. Yo sé que lo que hago ahora no se acerca ni a cagarse en el teclado, pero aunque lo duden estuve mucho, muchísimo peor.


Volviendo al tema. Estuve oyendo (que para mi es menos profundo que escuchar) lo que le gustaba de ese blog por un buen tiempo, incluso me habló de links adicionales que tenía aquella página, hasta que pasó a narrarme sus intentos por contactar al administrador del blog. Instintivamente ahora sí pasé a escucharla.


Parece ser que consiguió su dirección de correo y dejó mensajes tratando de recibir una respuesta hasta que la obtuvo. Y eso, de cierta forma me recordó a mi hace varios meses.


-Jaja, sí, no manches, ahí me tienes toda emocionada porque me respondió el mensaje. Sólo fue uno pero ahí ando toda loca, jajaja.


-Te entiendo, creo. Me ha pasado también.


Me faltó decirle que me recordaba a mi hace unos meses, que quizá no me puse toda loca e histérica como ella (digamos que tanto añejamiento biológico me hace tomar de forma más tranquila las cosas) pero igual ya llevaba las de ganar en cuanto a simpatizar conmigo gracias al aprecio que le tiene al trabajo de otras personas que, tal vez, desconocen tu existencia. Desconocen, desconocían, usen el verbo en el tiempo que se aplique a su situación actual, o en todo caso, como diría mi vecino el mara, usen el que les pase por los tanates.


Yo fui más discreta que ella, yo empecé a seguirlo en Twitter. Chance y el blogero en cuestión sepa ponerse el saco, si me entienden. Quizá sí, quizá no, pero en resumen, me alegra haberme topado con alguien en mi salón que, al igual que yo, gusta perderse en algún blog de vez en cuando.


-Miucha-

1 comentario:

Oneechan dijo...

Que buena suerte, es decir uno no tiene la fortuna de poder contactar a alguien que, por decirlo así, has estado siguiendo durante mucho tiempo. Me gustaría hacerlo algún día, porque no tengo contacto directo con las personas a las que leo y bien me gustaría platicar con al menos 3.
Ahm ah si pasa...en los momentos menos esperados terminas hablando con las personas menos esperadas, cosa muy curiosa.

Por cierto, espero que hayas tenido un buen cumpleaños .-. lo siento es una felicitación por atrasado, gome -.-

Sayonara-des :3