15.12.11

Díganle la verdad.

Reconozco que de pequeña fui de las niñas que recibían montones de regalos por Navidad y por día de Reyes. Materialmente no tengo queja alguna ya que los sillones de mi casa amanecían repletos de obsequios y después de saber todo el rollo que implicaba eso dejé de pedir cosas porque nunca estuve bien al tanto de la economía de la casa.
No diré que yo era muy consciente al momento de pedir juguetes, básicamente porque no tenía ni idea de que en realidad costaran, pero los niños actualmente piden, piden, patalean y vuelven a pedir en cantidades ridículas.


Hace un par de días fui con mi madre y unos familiares a comprar unas cosas de la despensa para no volver a pisar terrenos comerciales ya que suelen estar hasta el orto por los festejos decembrinos. Como me aburre no ir al grano cuando se trata de comprar víveres me aparté de ellos y comencé a recorrer zonas de mí interés, tales como electrónica y papelería. Para llegar a la papelería tenía que pasar por la sección de juguetes y por mera curiosidad entré para buscar un juego de mesa. Al internarme en las profundidades del pasillo pude distinguir a una pareja con una pequeña niña que sujetaba en sus manos tres muñecas que en precio sumaban un total de poco más de mil pesos.


-Papá, dile a Santa que quiero éstas tres también.
-Hija, cariño, Santa ya viene de camino y ya trae tu Nintendo 3D, además ya no puede detenerse a comprar otros juguetes.
-Pero papá...


El tono de la niña empezaba a ser de berrinche, de esos berrinches que de tener huevos sería como si alguien decidiera apretártelos con palillos chinos (cosa que, supongo yo, ha de molestar mucho). La madre, que seguro ya había lidiado mucho con la ahora mocosa, sólo puso los ojos en blanco y dejó al padre ahí, sintiendo llover la mierda como diría mi abuelo. Llegó un momento en el que la niña se tiró al piso para llorar y revolcarse por sus muñecas y el padre simplemente se cubrió la cara de la vergüenza al tiempo que le decía: Ya tienes ocho años, por Dios.
Ocho años; yo supe el rollo de los padre antes de eso y mis navidades siguieron siendo igual de buenas. No entiendo por qué los padres suponen que será todo un trauma para los niños saberlo.
El condóncito roto empezó a gritar y hacer todo un escándalo por lo que el padre siguió a la madre a ver si por el abandono la escuincla se callaba. Funcionó. Al ver que ya nadie estaba pendiente de todo su teatro empezó a calmarse y acomodarse el cabello hasta que a mi se me hizo muy fácil llegar con ella.


-Sabes, niña, Santa Claus no existe. Son tus papás quienes compran los regalos y los ponen bajo el árbol. Ellos también son los Reyes Magos y el ratón de los dientes- Le sonreí y sentí que esa fue la sonrisa más cínica del año- Deberías tratarlos mejor.


La niña acomodó las muñecas y corrió con sus papás, alcancé a escuchar cuando les decía lo que yo le había revelado y les perdí de vista en ese momento. Salí de la sucursal para alcanzar a mis "acompañantes" hasta que escuché cómo la niña gritaba que la de blusa negra era la que le había dicho esas cosas. Volteé y vi que el padre se acercaba.


-¿Tú le dijiste a mi hija que Santa no existe?.
-Sí, a ver si le baja a sus berrinches, ¿por?.


Juro que creí que el señor (ni tan señor, de unos treinta y algo a lo mucho), me llamaría la atención por tal barbarie pero, como siempre, me equivoqué.


-Gracias, en serio, gracias- Sacó un Snickers del bolso de compras que llevaba y me lo dio- Ahora, sólo finge que te regañé fuertemente, ¿va?.


-Em, ok.


Caminé agarrándome la cabeza como si hubiera hecho alguna torpeza, como si la hubiera cagado, todo para que la niña hubiera obtenido lo que quería. Al fin y al cabo, mis abuelos solían darle gustos similares a un tío.


Caminé y caminé sintiéndome bien conmigo misma, porque aunque yo no vaya a recibir algo éste año le hice más fácil la Navidad a una pareja que ya estaba harta de su pinche engendro.


*Música navideña de fondo*


-Miucha-

1 comentario:

Oneechan dijo...

LOL jajajaja increible. Jamás pensé que algo así podría suceder, la realidad es más increible que cualquier pelicula de la temporada. Hum, ojalá a todos nos dieran un snickers por cada revelación vital que se hace en este mundo. Nimodo, la niña solo podría entender de ese modo jeje
En fin, hoy es 24, Feliz Navidad!, ya me abandonaron y ahora tengo que saludar a mis familiares yo sola sin la intercesión de nadie...(help) en fin n.n me retiro!
Adios :3