23.1.12

Qué pedo, cacho... Mñeh, chinguen a su madre.




Creo que todos nos hemos topado con un videoblog alguna vez. Quizá lo buscamos precisamente a él, o tal vez salió como búsqueda relacionada en Youtube, pero estoy segura que más de uno los ha visto. Básicamente se trata de gente hablando a la cámara sobre un tema en específico, compartiendo opiniones o simplemente hablando de su vida. Y no, no me sorprende esto último ya que si mis entradas tienen visitas a huevo ese tipo de vídeos van tener reproducciones. En fin.


Ese medio de expresión tuvo una popularidad bastante grande cuando entré a la preparatoria y era típico escuchar hablar sobre los participantes de dichos vlogs. Me rehusé a verlos porque eran parte de lo que se consideraba "popular y bien aceptado" entre mis compañeritos. No fue hasta que un día, en el cual no tenía la sesión iniciada en Youtube, tuve la desgracia de ver los vídeos más populares del día en las diferentes categorías que maneja el servidor.
Entre esos vídeos estaban los de un chavo cuyo vlog se hizo tan famoso que incluso ahora también se dedica a montar sus shows en teatros. No quiero decir nombres porque luego llegan visitantes indeseados.


El caso es que por unos meses quedé enganchada a semejantes cosas, incluso de otros usuarios que me llegaron a parecer buenos, eso demuestra que si fuiste joven a huevo cometiste pendejadas aunque sea pensadas, no hay de otra. Pasado el tiempo esos vídeos ya no me entretenían y no lograba comprender por qué, hasta que supe algo. Parte de los "youtuberos" famosos usan la misma fórmula pendeja para gustarle a las masas. O lo que es lo mismo, hablan hasta de que les pica el ano para simpatizar con sus suscriptores. Patético.


Tiempo después analizando los vídeos que solía ver, y que alguna vez llegaron a sacarme una sonrisa, supe que definitivamente mi generación festejaba cosas pendejas. Triste pero cierto. Tenemos al rey de Youtube que le da a las masas las estupideces que piden, el mirrey que te enseña en sus vídeos lo fantabulosa que es su vida viajando a Europa, al músico que tiene tan vacío el tanque de ideas que hasta tipos de risa sacó, a la bustona cuyo cerebro fue denegado a cambio de glándulas mamarias y así podría seguir mencionando otros tantos (conste, apuesto que como personas pueden ser grandiosas y todo lo que gusten, pero como comediantes que aporten algo para mi vale pistroche). Todo para llegar al mismo lugar: Entretienen gente estúpida porque les es más fácil. 


Aclaro que cada uno de los usuarios antes insinuados tienen uno que otro vídeo que me hace reír pero obvio risas sueltas al azar y por mera estupidez. Ahora, si alguien quiere empezar a mamar verga defendiéndolos piensen por un minuto. Que yo critique a esos weyes no los hará cerrar sus cuentas, así como defenderlos no hará que ellos ignoren su existencia. Otro punto para aclarar, si critico es porque no me gusta su trabajo, no porque envidie el trabajo de animales de aparador que tienen.


Hay youtubers mejores, con una calidad decente, guiones o temas bien preparados, más interesantes y que no andan de prepotentes mandando a la verga a los fans que ya no gustan de su trabajo (están en todo su derecho, pero lo mencionan como si fuesen intocables cuando sólo son personas con una cámara y ya). Para reírme en serio y con ganas mejor veo las encuestas electorales que apuntan a que Peña Nieto va ganar. Un wey iletrado y clasista va gobernar México nomás porque las doñas lo ven guapo y porque su araña era actriz de Telenovelas (qué naco, papáwh), así o más pinche chistosa la política del país.


No digo que esté mal que hagan sus vídeos para que se rían hasta de un sujeto que sólo se la pasa diciendo leperadas mientras pone vídeos durante ocho minutos, pero lo que sí está de la mierda es que uno ya no pueda externar opiniones  porque llegan los fans en celo a querer destazarte por ofender a su Dios. En serio, el día que los vloggeros los mantengan, ese día miéntenmela por hablar de ellos. Mientras sean ustedes quienes les den de tragar mejor así déjenlo.


Debo admitir que por lo genérico de los vídeos y por los fans dejé de ser seguidora de ese tipo de material. Los vídeos están bien editados, bien planeados, pero no son cosas relevantes o que puedas ver con gusto por más de dos o tres reproducciones, además los fans sobrevaloran al sujeto (o tipa, cual sea el caso) y explotan demasiado el vlog en las conversaciones a tal grado de que mientras hablas de del Opus Dei alguien sale con algún chiste pendejo que dijo una de las "estrellitas" antes mencionadas.


Es triste que Youtube se convierta en caldo de cultivo para vloggeros que no son más que la misma porquería con diferente presentador. Sé que no todos son así, y es triste que esos que no son parte de la perrada sean atacados alegando ser copias cuando lo único que hacen es hacer su propio vídeoblog, más pinche triste es que por esas mismas personas aspirantes a vloggeros no puedan pasar más de uno o dos vídeos cuando bien pudieron haber hecho un buen trabajo.


Siendo honesta no extraño ver esos vídeos, afortunadamente ya tengo mí selección especial de "youtuberos" y son por mucho mejores que aquellos que desfilan diario en lo mejor de Youtube. Esto no quiere decir que sean los únicos, simplemente el humor que tienen es más complejo, así de sencillo.


Y de verdad espero que algún día los fans de tanto vloggero le bajen a sus berrinchitos de niña premenstruada y entiendan que las personas que no gustamos de las mismas cosas que ellos, también tenemos derecho de externar nuestras opiniones por más pinches mamonas que suenen. Digo, me recuerdan a las Beliebers y miren que ellas son pinchemente castrosas. Piensen en ello.


-Miucha-

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