1.10.12

Yo no sé "ligar"

Les comento que tristemente me encuentro escribiendo esto en las computadoras de la universidad donde, al fin, ingresé. Esto es una mierda porque tener gente a los lados, posiblemente husmeando el monitor, incomoda. Ahora, viendo que gozo de total libertad para usar los ordenadores del campus hasta que me sangren los dedos es posible que me vean más seguido acá.
Traté de subir posts con la tablet pero los teclados touch también son una mierda.
Todo es mierda...

PD: ¡Soy producto Android, bitches!

El ingreso a la universidad además de un nuevo idioma y socializar a huevo me ha traído toda una aventura digna de convertirse en un film ganador de millones de dólares y un puñado de Óscares. Y no exagero cuando la última película que vi en el cine fue una porquería como ésta:


Luego me dedicaré a echar veneno sobre esta bazca, aquí lo que me trae es decirles las buenas nuevas:

A Miuchis le gusta un muchacho.

*Aplausos, gritos de euforia y ovación de pie*

La historia, sin embargo, es compleja y aún así bastante boba. Llevo viéndolo en el autobus al rededor de unos ocho meses y hasta hace apenas una semana y días me animé a decirle algo. Pero vayamos al inicio.

Resulta que aún estando en preparatoria lo veía continuamente en el camión y pasaba desapaercibido hasta que un buen día me bajé donde él (en la universidad, ¡yay!) y pude verlo a detalle. Le falta como una mano, o una y media, para alcanzar el techo del camión... con la cabeza..., es de complexión media (creo), cabello como a la barbilla, rizado y negro; además de que me gusta cómo viste.

En un inició le observé por mero hobbie, y de hecho hasta que entré a la universidad me animé a sentarme junto a él por no ir tan piltrafa como en mis días de preparatoriana. Poquito después pensé que hacérmelo amigo sería de gran ayuda, digo, me visualicé en el semestre donde aprendería hacer ropa de hombre y no pensaba usar de modelo a los gorditos gay, o a los tres mamalones que ingresaron a mí carrera.
Así continué mis días en los que podía verlo diario hasta que caí en la cuenta de que el tipo me gusta, sólo de vista, pero me gusta.

El mes pasado atosigué a mis contactos de Facebook y Messenger con el ya famoso "Greñas", hasta que mi primo, harto como él sólo podía estarlo, me preguntó por qué no charlaba con él.Y después de apostar mis cejas (literal) a que le hablaba antes de que se acabara la semana del 17 al 21 de septiembre, logré hacer algo. Toqué su brazo y le pregunté si él era *Usuario de Twitter que es mi hijo mas no estoy segura de divulgar su usuario o no*. Me miró, me sonrió, me dijo que no y procedió a reír un poco. Como cuando algo te saca de la rutina, algo así.

Obviamente desde mí perspectiva va más allá, no sólo porque la cagué diciéndole "Perdón, es que te pareces mucho, perdón por molestarte, vuelve a dormir (...)", sino porque además los nervios y sensaciones antes de tocarle el brazo, durante su quitada-de-audífonos y después de el remedo barato de charla; hacen de ese viaje toda una anécdota digna de plasmar en libro (con eso de que ya hasta la caca es Best-Seller).

Toda esta experiencia se ha convertido entre amigos y contactos como una especie de juego-broma bastante entretenido donde yo (de ver al sujeto) debo mostrar avances de convivencia. Aquí es donde la Jenni Rivera -puerca, ídem- torció el rabo (?).

No suelo sacarle conversación por gusto a nadie desde hace años. ¿Por qué? Sencillo, la gente, en general y sin conocerla, me resulta repugnante. Su simplicidad, su apatía, su arrogancia, todos en sí me son repugnantes. Eso me ha creado ciertos problemas para relacionarme con otras personas, siempre imagino que leen Twilight y les gusta el tribal. Y todo se me complica particularmente en este punto: Casi siempre va dormido y con los audífonos puestos. Peor se pone todo si me pongo "en su lugar" y pienso lo que no me gustaría que me hicieran, ya saben, especialita la niña.

He considerado verlo acosadoramente hasta que me pregunte cuál es mi problema y proseguir a sacarme algo de la manga. Los planes no son mi fuerte, tan así que la última vez que planeé algo fueron las publicaciones del Loli-Palace y mi computadora explotó (en serio). Quizá finja confundirlo con alguien más.

Tal vez le toque el brazo de nuevo a ver qué sale.

O quizá lleve un frasquito de cloroformo...

... Si alguien es de Aguascalientes y lo ubica, dígale que no sea guelo y mínimo se vaya despierto.

-Miucha-

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