30.4.13

Tijereando Films #4 In their skin.


Ya se saben las tres reglas principales del congal, y sino pues aquí van de nuevo:


  • Si me gusta es un hecho que la recomendaré, sino pues no. O sea'se que si me sale decir de los huevos que la película es un asco lo haré, nomás por eso. Por mis pinches polainas.
  • No tengo un título que diga que lo mío es la mera riata y es ley. Digo, para que no ladren que me creo profesional porque nop, no lo soy.
  • Si se van a ofender y van a empezar a joder porque una desconocida dijo que su película favorita era popó mejor píquenle a "Next Blog" o cierren la pestaña. Ah, y métanse a una barrica a madurar (?).


Bien, empecemos.

Quizá el hecho de que éste fin de semana no hice absolutamente nada (cosa que desde que entré a la universidad ya casi no frecuento) hizo que me gustara la película. A lo mejor el no andar tragándome las uñas con recortes y demás cosas de esas me hizo disfrutarla más, porque, aunque muchos no lo crean, caga ver una película a medias por andar haciendo otras cosas también a la mitad.

Ahora, la película no es la revelación del siglo en cuanto a trama, la neta que no. Y en cuanto a personajes es la misma gata pero revolcada. Pero bueno, antes de seguirle déjenme contarles más o menos de qué va el asunto.

Todo gira en torno a una familia que de primer momento se ve que están juntos más a huevo que por gusto. Se van de retiro a un lugar bastante alejado donde tienen una especie de cabaña bastante lujosa a retomar el afecto familiar y demás ya que poco antes habían perdido a su hija en un accidente. Todo va medio soso, la instalación, el recorrido por la casa y justo cuando andaban entrando en calor los padres de familia alguien llama a la puerta.

Resultan ser vecinos que amablemente les llevaron leña como un gesto amistoso y solitos acaban invitándose a almorzar. Señalan casualmente que sus familias son iguales y, queriendo o no la cosa, les sacan toda la información que pueden durante la comida. Conforme avanza la reunión se hace visible que los invitados tratan de imitar a sus anfitriones y se empiezan a poner un poco tensas las cosas. La detonante de que todo se desarrolle más rápido de lo debido es ocasionada por el niño de "9 años" (may-as) que amenaza con cuchillo al niño de la casa y éste al soltarse corre aterrado con sus padres para acusarlo. El otro niño actúa idéntico al agredido y a partir de ahí se torna un poco más violento el asunto.

Se van, bueno, los corren; y en medio de la noche suceden un par de cositas raras provocadas por sus vecinos creepy, entre ellas matar a la mascota y poncharle las llantas a su vehículo. Después de eso prácticamente los secuestran en su casa y lo demás ya no se los cuento... o sí, o no sé.

Datitos.


  • El niño del filero me cae mal. Como que su cara es una mezcla de niño popis-pendejo y el típico bastardito que todo quiere, todo chinga.
  • Lo convencido que está el sujeto de que ellos son esa familia ahora. Es tan desesperante ver cómo le dicen que está loco y está mal lo que hace, y que le valga madre. Lo amé, de veras (?).
  • La muerte del hermano. Es el afán de chingar y la mamonería en estado puro, épico como sólo eso puede serlo.
  • La "esposa" del loco. Es tan tierna y desesperante a la vez. Como para abrazarla y después de darle un puñetazo en la nariz para ver si se le quita lo taimada.
  • La historia es predecible, al menos el final lo es, lo cual convierte a la película en algo no tan nefasto para ver con tus amiguitos sin temor a que te pierdas algo crucial para entender el film. 
  • Puede ser tan churro como quieras, pero los bosquesillos al inicio y el ambiente tétrico bien lo valen.


A ver si después de verla le siguen abriendo la puerta con confianza a sus vecinos.

-Miucha-

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