1.5.16

Cómo perder amistades potenciales

Imagen 1.1: Miucha hasta la madre de tu mame.

Recientemente he reafirmado mí creencia en conocer a profundidad a alguien antes de pensar que tienes una amistad sólida con esa persona. El motivo es sencillo: Una vez que toman confianza te das cuenta de lo mierdas que pueden ser. Les pondré un ejemplo de cuando estaba en prepa.

En preparatoria no fui muy selectiva, en realidad conocí a todos aquellos que vinieran a mí. Entre todas esas personas destacan dos chicas que para mantener en el anonimato una se llamará Lala... y la otra Yola... 

Lala me empezó a hablar porque me reconocía de la secundaria, y de hecho yo también la había ubicado pero estaba algo reacia a conocer gente. Un buen día, al salir del salón en un receso, Yola se acercó a Lala para preguntarle si se podía juntar con nosotras. ¿Como en primaria teniendo ya 15 años? Así. Lala es católica carismática, por lo mismo si ella cree que está haciendo el bien lo va hacer valiendo madre lo demás, so le dijo que sí. 
Yola al inicio parecía no significar mayor problema, es más, a veces hasta parecía simpática sin embargo la confianza empezó a fluir y ese mame empezó a caer en picada. Era una relación que estaba destinada a valer pistroche.

Se comportaba curioso, cualquier cosa que yo dijera ella la decía también, tomaba mañas que yo tomara, incluso hacía o decía cosas con tal de ser de mí agrado. No pueden imaginar cómo me defeca que las personas hagan esas cosas, mejor que toparme con alguien con gustos similares es conocer a personas que gusten de cosas diferentes valiéndoles madre si las aceptan o no, porque al fin y al cabo aceptas a las personas por cómo son, no a sus gustos (a menos que sean pedófilos viola jirafas, en ese caso sí discrimínalos por sus gustos).

La cosa es que a la tipita le empezó a encantar la idea de que estuviéramos las tres juntas por todas partes; en la clase, fuera del aula, al ir a comprar a la cafetería e incluso en el puto baño. Ya he asistido al baño en grupo, sinceramente no le veo la utilidad; es más, es hasta incómodo. Bien el baño podría estar solo para tirarte un pedo marca puta y no, no puedes porque tus comadres rondan por ahí, arreglándose frente al espejo mientras hablan cosas de las que hablarían igual de a gusto fuera del cagadero. Seguí el juego un par de veces, siempre esclarecí que cuando fuera al baño con ellas sería porque yo también tendría ganas, si no me nacía de la vejiga no lo haría.

Un buen día al terminar la clase de química me puse a leer en lo que llegaba el siguiente maestro y por el rabillo del ojo alcancé a ver que Lala y Yola estaban a un lado mío de pie.

-Vamos al baño- Ordenó Yola.
-Que salga todo bien.
-... ¿Por qué no quieres ir?.
-Porque no tengo ganas, vayan ustedes.
-¿Estás enojada?
-No, pero no quiero ir a mear- Seguía en mí libro.

Ambas se fueron al baño y al regresar nada volvió a ser lo mismo con la putita de Yola. Invitaba a Lala a su casa excluyéndome, me hacía a un lado o absorbía a Lala para que no conviviera conmigo, llegó un punto en el que el círculo de amigos éramos nosotros y después ellas dos. Varios incidentes de perra malcriada después me colmó la paciencia. 
En cierto parcial todos aprobamos un examen menos ella, obviamente me enteré hasta el final después de un altercado.

-¿Qué tal te fue, Yola?
-¡Qué te importa!
-Chingas a tu madre.

Ese grito lo escuchó medio salón, quien no alcanzó a oír era porque estaba platicando en voz muy alta. Sintió que había hecho una gracia la pendeja, se infló porque no le arranqué los dientes y de hecho quiso volver a hablarme como si nada. Se la pasó a pelar. No le volví a dirigir la palabra y el resto del grupito tampoco salvo por Lala, porque Cristo nuestro señor y salvador hubiera hecho lo mismo (...).

Ese día aprendí que las personas pueden pillar diversos tipos de confianza, aquellos tan casuales como peerse y eructar cerca de ti, expresarse con groserías o conocerle placeres culposos, hasta ese grupo de ladillas que creen que por haber confianza pueden hacer berrinches y escenitas como si fuéramos sus padres para aguantarles sus mierdas. 

Cuando conozcan a alguien así huyan, o aléjenlos con mata ratas, porque lo más probable es que la situación no mejore. De hecho si secundan sus teatritos y caprichos sólo lo naturalizan, lo hacen ver bien, les hacen saber que pueden hacer de ustedes lo que quieran. Lo sé porque hasta la fecha Yola chingó a su madre y la única que sigue viéndola sin asco o desdén es Lala porque Cristo.

Una amistad condicionada, con reglas, favoritismos o conveniencias no vale la pena. El mundo a veces ya es bastante engorroso como para agenciarse problemas simplemente por no ir a cagar solo en la escuela.

-Miucha-

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